Minera Los Pelambres un peligro publico
Erick Layana Venenciano.
Nuestra comuna, Salamanca es un pueblo tan noble, pero ingenuo a la vez, ingenuos, no tontos, por lo menos eso espero.
Quiero dejar en claro que la motivación de escribir este artículo de opinión es únicamente lograr de una u otra manera, como joven que soy, despertar a mis pares y a la comunidad en general. No soy ningún resentido social, ni pertenezco a un partido político, solo soy un joven con ideales claros que es capaz de decir, de manera coherente y desinteresada, las cosas que piensa y con cierta voluntad, utópica tal vez, de generar un cambio real en las políticas locales respecto a temas tan influyentes en la vida de un salamanquino, como lo es la protección medioambiental, que pareciera estar en último lugar.
¿Son realmente consecuentes nuestras autoridades, medios de comunicación y/o instituciones en general? ¿Son capaces de ser independientes y ponerse en el lugar de la gente a la hora de emitir un juicio respecto a este tema?, ahí también se dirige la crítica.
Ahora bien, al buscar una palabra que defina en su totalidad lo sucedido el día sábado 1 de agosto del presente año, la primera que se me viene a la cabeza es: imperdonable.
Al enterarme del accidente, evitable de todas maneras, de la ruptura del concentraducto de Minera Los Pelambres (más adelante MLP) a la altura de la localidad de Panguesillo en el valle alto de nuestra comuna, se vinieron a mi cabeza un sin fin de sentimientos, emociones, interrogantes, recuerdos, y unas ansias enormes de estar en ese lugar y poder ayudar por mínimo que fuese o increpar a los responsables de tal desastre. Sin embargo ahora se dio el espacio para hacerlo, con respeto, pero no menos enérgico.
Cuando se instaló en nuestras tierras dicha empresa en cuestión, por un lado apareció un rechazo de la comunidad anticipando lo que se veía venir, pero por otra parte floreció una inmensa ilusión de nuevas alternativas laborales, de mejoras estructurales en el sistema socio-económico de Salamanca, pero nadie imaginaba el futuro lleno de incertidumbre que se aproximaba.
La mayoría de nosotros esperamos que estas empresas que vienen a explotar nuestros recursos tengan conciencia que cualquier acción, por menor que sea, impacta de manera directa en nosotros, esperábamos que se sintieran unos salamanquinos más, pero al parecer su único interés son las ganancias que pueden obtener del cobre, pasando a llevar a un pueblo entero, a familias que trabajan honestamente la tierra para comer al otro día, personas que lo único que desean es vivir en paz.
En lo personal creo que es sumamente favorable que lleguen a estas zonas empresas que de una u otra manera ayudan al surgimiento de un pueblo, pero no de la manera que lo hacen, con prepotencia y arrogancia, pisoteando al más débil para demostrar su tremendo poderío, esa no es la forma de hacer las cosas, así no se van a solucionar los problemas. En cambio deberíamos buscar, todos, la manera de poder equilibrar el desarrollo minero con la vida tranquila de Salamanca, con el medio ambiente y con su gente. Pero es realmente vergonzoso apreciar cómo a la hora de estos “percances” medioambientales, cuyo único responsable es MLP, nuestras autoridades llegan a correr al lugar de los hechos, para auxiliar a la gente, no!!!, sino que para defender a la empresa, es triste ver como las primeras autoridades tanto comunal y provincial le bajaban el perfil a la situación diciendo que es un tema menor, y escuchar a ciertos personajes decir que la gente es irresponsable al afirmar que se contaminaron las aguas, al tildar a la comunidad de idiotas que no pueden saber eso, da realmente pena, no hay que ser ingeniero para darse cuenta de algo que está a la luz del día. Creo que esto ralla en el cinismo. Ver el temor que tiene nuestras autoridades al momento de criticar el accionar indiscriminado que tiene MLP, da impotencia ver que por unos cuantos pesos son capaces de callar y percibir como su pueblo se cae a pedazos, aunque ellos quieran, no se puede tapar el sol con un dedo.
Cuando ocurren este tipo de situaciones todo se torna un tanto oscuro, nacen tantas interrogantes en las personas, ¿Por qué las autoridades no están con la gente afectada? ¿Por qué algunos medios de comunicación desaprueban que exista contaminación?, ¿Por qué las empresas que realizan los análisis de agua las financia MLP?, ¿Por qué existe gente que todavía cree que unos cuantos millones de pesos son más importantes que la vida humana? ¿Estarán todos éstos comprados por dicha empresa? ¿Agua del Valle es del grupo Luksic? ¿Son totalmente autónomos al momento de realizar su trabajo? , esto sí sería repugnante. Lo más grave de todo lo anterior es que nuestras autoridades, las mismas que elegimos en su momento, nos den la espalda, porque incluso mi capacidad mental me permite entender que medios de comunicación, instituciones externas no les importe la gente, porque no nos deben nada, pero las autoridades nos deben su trabajo, ojalá que a la hora de retirar su sueldo a fin de mes se acuerden que es gracias a nosotros que están ahí, y no hacerse los desentendidos a la hora de luchar codo a codo con el pueblo, pero lamentablemente hacen todo lo contrario. Y cuando se les cuestiona sacan la consabida e hipócrita frase: “yo me las jugué por la recuperación de la democracia, es bueno que se generen estos movimientos sociales en la comuna”, pero por otro lado insultan a la gente que les complicó el día.
En este sistema tan neoliberal, donde lo que prima es el poderío económico y donde el Estado no pone mayores trabas a privados, donde al no hacer nada avalan el daño que producen en el ambiente, políticos que al momento de la inauguración de estos proyectos mineros son los primeros en llegar, pero a la hora que estas empresas llenan de mierda el ambiente desaparecen. Por qué seguimos aceptando vivir en una comuna, región, país donde las políticas de gobierno funcionan entorno a los empresarios, los Concejos Municipales, Gobernaciones, Intendencias, Gobierno en general, mercancía barata seducida por los números de las gruesas y sucias chequeras del neoliberalismo puro.
Que el movimiento social no desvíe su real objetivo, que luchen no por lo que quieren sino por lo que les pertenece, y que puedan encontrar soluciones concretas a la problemática. A los demás solo queda decirles que no hay peor ciego que el que no quiere ver, ojalá se saquen la venda de los ojos, no nos dejemos encantar por las maravillas de empresas mineras que salen en los medios de comunicación, que no dejemos el tema medio ambiental en último plano, situación que más temprano que tarde traerá funestas consecuencias en la calidad de vida de todos nosotros. Si somos capaces de ver más allá de nuestras narices y tener una visión de futuro, privilegiemos nuestra tranquilidad, nuestro valle, el cobre se va a acabar, pero Salamanca va a quedar.
Como joven les pido que no perdamos ese orgullo de vivir en esta tierra, hoy más que nunca tenemos que estar unidos, no nos dejemos amedrentar por señores con apellidos retumbantes cuyo único interés es seguir abultando su cuenta bancaria a costa de un pueblo humanamente especial, no tengamos miedo, no cometamos el error de nuestras autoridades, nosotros si tenemos los cojones para decir lo que pensamos, para hacer sentir nuestro molestar. Sino lo hacen las personas que nos representan si lo vamos a hacer nosotros, es hora de despertar no es primera vez que pasa algo así, por el bien de todos espero que sea la última. No dejemos que esta empresa comience a dividir a la gente, no seamos tan idotas al recibir su sucio dinero, no vendamos nuestro hogar, no vendamos Salamanca. No sintamos que le debemos algo a esta empresa, por el contrario ellos nos deben mucho a nosotros.
Es hora de elegir, dinero y trabajo por unos años, o muertes, destrucción e incertidumbre para el resto de nuestros días.
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